Al estar próximo a terminar el año, el balance de las concesiones en salud en Chile es claramente complejo y deficitario.
A la fecha no se cuenta con ningún informe de avance oficial sobre el estado de desarrollo de los proyectos concesionados en salud. Fuentes informadas hacen presumir que el orden de las futuras precalificaciones y licitaciones comenzarán con la Precalificación del Hospital de Antofagasta, el único de los grandes hospitales a licitar en los próximos años que ya cuenta con un anteproyecto avanzado ejecutado.
Los restantes grandes hospitales incluidos en los anuncios del Ministerio de Obras Públicas, entidad que ejecutará los proyectos de Concesiones, esto es Salvador Geriátrico, Sotero del Río y Felix Bulnes, todos en la Región Metropolitana de Chile, no cuentan con anteproyectos, los que se deberán ejecutar previamente para se entregados a los proponentes de las futuras concesiones. Cada uno de estos desarrollo de anteproyecto tomará más de un año en su ejecución, si a eso se le suman los tiempos de licitaciones de los anteproyectos y luego de las concesiones el calendario se torna muy difícil de entender. Solo un avance en paralelo podría dar cuenta de los cronogramas ya anunciados de licitación de estas obras entre el 2011 y 2014.
Recientemente, el Ministerio de Salud ha anunciado la construcción de hospitales de construcción acelerada, hospitales modulares en lenguaje técnico, que vendrán a aliviar la espera de los hospitales definitivos, en algunos casos vía concesiones.
Adicionalmente, en el calendario de las instituciones de gobierno en Chile el término de año marca el comienzo de un largo receso de casí tres meses, marcado por las vacaciones de verano y que solo ocasionalmente se ve traspasado por iniciativas que logran mantener en movimiento la burocracia estatal.
En otro ámbito de cosas, pero igualmente preocupante resulta la reciente renuncia a la entidad gremial que agrupa a las Concesionarias en Chile, COPSA, de su presidente histórico, Herman Chadwick , lo que genera un momento de incertidumbre de la industria del ramo en su conducción más estratégica. La pregunta que surge es ¿porque ahora se produce la renuncia de un hombre extraordinariamente poderoso, informado y conectado, Chadwick es primo del Presidente Sebastián Piñera, a una posición aparentemente privilegiada para la reconstrucción del país ?
En este escenario, de escasa información pública, se hace cada vez más urgente que las empresas concesionarias refuercen sus contactos con el Estado para solicitar información y mayor celeridad en estos procesos. Esta interacción puede ser uno de los elementos que presione a los actores de gobierno para acelerar y transparentar procesos que si bien son complejos, son de sobra conocidos por los proyectos ya ejecutados en la materia. Los actores políticos tendrán también algo que hacer al respecto, ya que sus intereses locales se cruzan con la construcción o reconstrucción de estas grandes obras de infraestructura.
Finalmente, los usuarios de la salud pública podrán opinar algo en la materia ? No lo sabemos aún, Chile es un país tradicionalmente lento en sus reacciones y la opinión pública toma su tiempo en reaccionar, pero es posible que a su lenta reacción tradicional ahora haya que confrontar la posibilidad de no contar con hospitales adecuados por largos años más, con la consiguiente desesperación e imprevistas reacciones de la gente.
A la fecha no se cuenta con ningún informe de avance oficial sobre el estado de desarrollo de los proyectos concesionados en salud. Fuentes informadas hacen presumir que el orden de las futuras precalificaciones y licitaciones comenzarán con la Precalificación del Hospital de Antofagasta, el único de los grandes hospitales a licitar en los próximos años que ya cuenta con un anteproyecto avanzado ejecutado.
Los restantes grandes hospitales incluidos en los anuncios del Ministerio de Obras Públicas, entidad que ejecutará los proyectos de Concesiones, esto es Salvador Geriátrico, Sotero del Río y Felix Bulnes, todos en la Región Metropolitana de Chile, no cuentan con anteproyectos, los que se deberán ejecutar previamente para se entregados a los proponentes de las futuras concesiones. Cada uno de estos desarrollo de anteproyecto tomará más de un año en su ejecución, si a eso se le suman los tiempos de licitaciones de los anteproyectos y luego de las concesiones el calendario se torna muy difícil de entender. Solo un avance en paralelo podría dar cuenta de los cronogramas ya anunciados de licitación de estas obras entre el 2011 y 2014.
Recientemente, el Ministerio de Salud ha anunciado la construcción de hospitales de construcción acelerada, hospitales modulares en lenguaje técnico, que vendrán a aliviar la espera de los hospitales definitivos, en algunos casos vía concesiones.
Adicionalmente, en el calendario de las instituciones de gobierno en Chile el término de año marca el comienzo de un largo receso de casí tres meses, marcado por las vacaciones de verano y que solo ocasionalmente se ve traspasado por iniciativas que logran mantener en movimiento la burocracia estatal.
En otro ámbito de cosas, pero igualmente preocupante resulta la reciente renuncia a la entidad gremial que agrupa a las Concesionarias en Chile, COPSA, de su presidente histórico, Herman Chadwick , lo que genera un momento de incertidumbre de la industria del ramo en su conducción más estratégica. La pregunta que surge es ¿porque ahora se produce la renuncia de un hombre extraordinariamente poderoso, informado y conectado, Chadwick es primo del Presidente Sebastián Piñera, a una posición aparentemente privilegiada para la reconstrucción del país ?
En este escenario, de escasa información pública, se hace cada vez más urgente que las empresas concesionarias refuercen sus contactos con el Estado para solicitar información y mayor celeridad en estos procesos. Esta interacción puede ser uno de los elementos que presione a los actores de gobierno para acelerar y transparentar procesos que si bien son complejos, son de sobra conocidos por los proyectos ya ejecutados en la materia. Los actores políticos tendrán también algo que hacer al respecto, ya que sus intereses locales se cruzan con la construcción o reconstrucción de estas grandes obras de infraestructura.
Finalmente, los usuarios de la salud pública podrán opinar algo en la materia ? No lo sabemos aún, Chile es un país tradicionalmente lento en sus reacciones y la opinión pública toma su tiempo en reaccionar, pero es posible que a su lenta reacción tradicional ahora haya que confrontar la posibilidad de no contar con hospitales adecuados por largos años más, con la consiguiente desesperación e imprevistas reacciones de la gente.
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